El Gobierno ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto 126/2026, de 18 de febrero, que fija el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026 en 40,70 euros diarios y 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
La subida supone un incremento del 3,1% respecto al SMI de 2025 y sitúa la referencia anual en 17.094 euros. El decreto incorpora además las reglas sobre complementos salariales, la posibilidad de compensación y absorción y disposiciones específicas para contratos temporales y empleo del hogar.
En el caso del empleo doméstico, el texto establece una retribución orientativa por hora para quienes trabajen por horas en régimen externo, fijada en 9,55 euros por hora efectiva. Para trabajadores con contratos de duración determinada cuyos servicios no excedan de 120 días en la misma empresa, el decreto fija una cuantía mínima por jornada legal.
La norma obliga a las empresas a aplicar la nueva cuantía desde el 1 de enero y, cuando proceda, a abonar las diferencias salariales devengadas desde esa fecha en las nóminas. El Ministerio de Trabajo y Economía Social queda encargado del desarrollo y ejecución del real decreto.
La publicación en el BOE ha provocado reacciones encontradas: los sindicatos celebran el avance salarial mientras que organizaciones empresariales critican la decisión y la califican de intervencionista, según informan medios que cubren la noticia.